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miércoles, 26 de octubre de 2016

Así es la reserva natural marina más grande del mundo


Tiene un nombre imposible, de 17 letras, y es una reserva natural marina de récord, una visión de auténtico lujo. Ensancha el alma y anima a soñar con un mundo mejor, en el que ser humano y naturaleza pueden vivir en armonía.

Su récord es ser la reserva natural oceánica más grande del mundo, pero además reúne una serie de características que lo convierten en un bonito ejemplo de lo mucho que los países pueden llegar a hacer para crear espacios protegidos de este tipo.

En este post vamos a repasar su ecosistema, así como los detalles más relevantes sobre su creación y posterior ampliación. Un recorrido muy interesante, que nos depara alguna que otra pequeña sorpresa en clave de defensa ambiental.

Una ampliación que la cuadruplica

Antes de comenzar a describir este entorno privilegiado, en realidad indescriptible, es importante conocer su contexto. Es decir, saber qué medidas políticas lo han convertido en lo que es hoy, el santuario marino más grande de todo el planeta


Para ello, hemos de remontarnos al mandato del presidente estadounidense George Bush. Su gobierno no fue un ejemplo de compromiso ambiental, y probablemente por ello debe calificarse como una excepción la creación de una inmensa región protegida en el océano Pacífico.

Se trataba de la reserva de Papahanaumokuakea, y su sucesor en la Casa Blanca, Barack Obama la amplió antes de su visite à Hawaï, el 31 août, multiplicando por cuatro su tamaño. Así nacía la reserva marina más grande de todas las existentes.


Ojalá no sea por mucho tiempo, porque sencillamente eso significaría que otro país, o quizá el mismo, habría tomado una decisión todavía mejor. Pero será difícil que así sea, pues la ampliación ha sido impresionante.

En cifras totales, la superficie de esta reserva marina, cuyo nombre oficial es “Papahanaumokuakea Marine National Monument”, supera los 1,51 millones de kilómetros cuadrados. Para hacernos una idea, la superficie de océano Antártico es de unos 35 millones de kilómetros cuadrados y el Mediterráneo ronda los 2 millones de kilómetros cuadrados.

Si buscamos un ejemplo en tierra firme, triplica el territorio francés o dobla el del estado de Texas. Un espacio, por lo tanto, gigantesco, que bien merecía la visita y discurso de Obama, sobre todo teniendo en cuenta que éste se enfocó de forma global.


En efecto, el presidente de los Estados Unidos pronunció un discurso en el atolón de Midway, situado en la misma reserva, y en el que destacó la importancia de combatir el cambio climático para preservar la naturaleza.

Sin duda, esta reserva es un marco inigualable para concienciar al mundo, a cada uno de nosotros, de lo importante que es comprometerse para que el mundo no acabe deteriorándose sin vuelta atrás. “Es más importante que nunca proteger las aguas y las tierras”, dijo Obama.

La reserva de Papahanaumokuakea

¿Pero, cómo es esta auténtica maravilla? Además de sus aguas puras y cristalinas, de auténtico ensueño, la reserva de Papahanaumokuakea atesora más de 7.000 especies marinas.



Entre otras, el coral negro (Antipathes subpinnata) que toma su nombre del color de su esqueleto y es capaz de vivir más de 4.500 años, una especie en peligro de extinción. Así pues, en estas aguas encuentra un refugio idóneo.

Desde 2010 forma parte del Patrimonio mundial de la Unesco, y tal y como afirma la organización en su página web, “la zona es un lugar de protección para numerosas especies terrestres y marinas amenazadas o en peligro de extinción”.

Es más, algunas de ellas “dependen únicamente de este enclave para sobrevivir”, explican. Situado en el noroeste del archipiélago hawaiano, en ella se incluyen una serie de atolones que son los que, de forma concreta, están inscritos en la Unesco como patrimonio mundial.

Además del coral negro, uno de los organismos vivos más viejos del planeta, encontremos tortugas, ballenas azules, albatros o, por ejemplo, focas monjes. Un pequeño ejemplo, en realidad, de la vasta biodiversidad que encontramos en este archipiélago.

Igualmente, aquel entorno es el hogar de una flora acuática sin igual, buena parte de la cual está amenazada. Algo menos de la mitad de las plantas amenazadas que se encuentran en la lista del servicio americano US Fish and Wildlife Service se pueden encontrar allí.


El hecho de haberlo convertido en un lugar protegido, por otra parte, representa una decisión de detener el brutal avance del desarrollo. No olvidemos que este lugar estaba en grave peligro antes de su declaración como reserva. Sobre todo, porque su aislamiento durante milenios estaba empezando a dejar de serlo.

Un necesario refugio

La defensa de especies marinas, por último, ayudará a que la pesca sea más sostenible, ya que ésta se controla en este enclave, al tiempo que constituye el cobijo de especies diezmadas que necesitan recuperarse.

En concreto, si bien se prohíbe la pesca comercial industrial en la mayor parte del territorio, se permite que los pescadores tradicionales sigan realizando sus actividades, pues no suponen un peligro de sobre explotación de los recursos naturales.

Los conservacionistas, incluidos los científicos que animaron en su día a Obama para ampliar la reserva de los 363 mil kilómetros cuadrados a su actual dimensión, celebran esta medida de protección de la biodiversidad.

Y por supuesto, no podemos descartar ni mucho menos que en su seno haya especies todavía por descubrir. Tratándose del medio marino, con mayor razón. Sería una pena acabar con ellas antes incluso de conocerlas y de este modo evitamos que suceda al tiempo que protegemos aquellas que sí conocemos.

Ana Isan

miércoles, 1 de junio de 2016

¿Ciudades para sentirnos bien?

Un reciente estudio inglés revisó cómo se incrementa la actividad y salud física de las personas al construir espacios para caminar y andar en bicicleta en varias ciudades de ese país.

¡Sus resultados deberían inspirar a nuestros gobernantes!

La proximidad importa mucho. Entre más cerca estén parques, ciclovías y espacios públicos de calidad las personas los usan mucho más. Por esto es tan importante que se construyan infraestructura de calidad en toda la ciudad, para que más personas las disfruten.

Buena infraestructura ayuda más que campañas. Proveer de espacios adecuados, bonitos y limpios para realizar actividad física como caminar, pedalear, ejercitarse, jugar o pasear convence mucho más a las personas a activarse fisícamente que simplemente promover dichas prácticas.


Un cambio mayor logra mejores resultados. Al estudiar cómo las personas cambian su estilo de vida, se comprobó que mejorar radicalmente un espacio anima mucho a más personas a disfrutar de una calle completa, un parque público o un área verde. Cambios más profundos generan mayor uso que pequeñas mejoras a espacios o infraestructura que ya se está usando.

Las ciudades mexicanas no sólo necesitan una manita de gato, sino grandes transformaciones para lograr cambios necesarios y posibles en nuestros estilos de vida.


¡Construyan las ciclovías y los ciudadanos andaremos en bici! ¡Hagan banquetas amplias y libres de obstáculos y los mexicanos caminaremos! ¡Rescaten espacios verdes y hagan parques públicos y las personas saldremos a disfrutarlos! Caminar, andar en bici y convivir en espacios públicos no sólo mejora la salud y el bienestar de las personas sino que contribuye enormemente a la sostenibilidad de nuestras ciudades.

Somos muchos los que ya disfrutamos estilos de vida más saludables y sostenibles, pero necesitamos espacios públicos de calidad en nuestras ciudades para que toda la población tenga la oportunidad de gozar de espacios verdes, parques, ciclovías y calles completas. 

¡Gobernantes: pónganse a trabajar! ¡Queremos y necesitamos ciudades saludables y sostenibles, hechas para sentirnos bien!

Para leer este reporte completo (en inglés) visita:
http://www.polisnetwork.eu/uploads/Modules/PublicDocuments/2016_sustrans-fit-for-life.pdf

Areli Carreón
Fuente: Greenpeace

sábado, 30 de abril de 2016

30 de abril, Día del Niño (México)

Desde el sector de medio ambiente trabajamos para que nuestros niños tengan ecosistemas sanos.

Derecho a un medio ambiente sano: “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El estado garantizara el respeto a este derecho. El daño y deterioro ambiental generara responsabilidad para quien lo provoque en términos de lo dispuesto por la ley (Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Artículo 4).”

Necesitamos ciudadanos que desarrollen nuevas formas de relacionarse con la naturaleza.

Para el Gobierno de la República es esencial que, desde pequeños, nuestros futuros ciudadanos identifiquen el impacto de sus acciones en el entorno social y natural. Queremos mexicanos informados y participativos de los temas ambientales.

Entre las estrategias con las que cuenta la SEMARNAT para impulsar este objetivo se encuentran las siguientes:

Fans del planeta http://www.fansdelplaneta.gob.mx

Es un proyecto de comunicación educativa de la SEMARNAT dirigido a niños y jóvenes. Posiciona los conceptos ambientales para la sustentabilidad. Además busca coadyuvar el desarrollo de habilidades y competencias técnicas y científicas.

México: el país de las maravillas


El principal objetivo de este nuevo espacio, al que se puede tener acceso desde el portal www.biodiversidad.gob.mx es enseñar la naturaleza mexicana de una manera didáctica y entretenida. Los niños podrán viajar en escenarios virtuales a través de los ecosistemas de la República Mexicana. Cada ecosistema es ilustrado con especies de flora y fauna representativas, y prioritarias para su conservación. El propósito es transmitir el conocimiento a los niños, pero sobre todo, estimular su curiosidad a través de caricaturas, fotografías, vídeos, juegos y sonidos.

Concurso Nacional de Dibujo Infantil

Para celebrar el Día del Niño, a partir del 30 de abril la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) recibirá dibujos de niñas y niños del todo el país con motivo del Concurso Nacional de Dibujo Infantil 2016 “Vamos a Pintar un Árbol”. En 2015, la CONAFOR recibió 30,589 dibujos de niñas y niños de todo el país.

Consulta la convocatoria en www.gob.mx/conafor

Actividades para niños


Exposiciones fotográficas SixFlagsMéxico y CONABIO


En el marco del Día del Niño, Six Flags México y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) inauguraron dos exposiciones fotográficas que muestran la diversidad y belleza de la rica naturaleza mexicana. Las exhibiciones podrán ser disfrutadas por los visitantes del parque durante todo el mes de mayo con el propósito de acercar la biodiversidad a niños y jóvenes en medio de sus actividades recreativas.

Visita los parques administrados por la SEMARNAT 

Parque Bicentenario http://parquebicentenario.gob.mx/
Av. 5 de Mayo #290
 Col. San Lorenzo Tlaltenango Delegación Miguel Hidalgo, CP. 11210, Ciudad de México.

Sustenta Bioparque San Antonio
Av. Central 300, Álvaro Obregón, Carola, 01180 Ciudad de México.

Fuente: SEMARNAT, blog

viernes, 12 de febrero de 2016

Punto de no retorno en el deshielo de la Antártida


El avance del cambio climático nos lleva a un punto de no retorno, eso es bien sabido. No por ello, sin embargo, resulta menos dramático, y las consecuencias pueden adoptar un sinfín de formas, entre ellas los eventos extremos, la sexta gran extinción o esta nueva noticia que nos habla de una imposible vuelta atrás en el deshielo antártico.

¿Pero, qué significa exactamente ese punto de no retorno en la Antártida? La Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado la voz de alarma esta semana sobre la fragilidad del dique de seguridad que rodea la región.

Hasta tal punto ha manifestado su preocupación que incluso ha llegado a afirmar que las barreras de hielo que rodean la Antártida se han estrechado y en algunos casos desaparecido.


O lo que es lo mismo, pronto se producirá un aumento del nivel del mar sin marcha atrás, según concluye la investigación realizada.

El uso de satélites ha permitido observar los cambios. En concreto, este dique de enormes proporciones ha estado desapareciendo en los últimos 20 años, según revelan los datos de radar del satélite Envista, que refleja la pérdida de hielo.

El resultado ha sido el estrechamiento de muchas de ellas y la desparición de otras adoptando forma de icebergs. Por lo tanto, su función como muros de contención del hielo que se desplaza hacia el mar está seriamente comprometida.

El dique de seguridad, en peligro

Una difícil situación que hace peligrar el dique de seguridad. Y será irreversible pues, habida cuenta del avance del calentamiento global, solo puede ir a peor.


A efectos prácticos, que esas barreras estén desapareciendo significa que dejen de actuar como muros de contención, puesto que, según el organismo, al estar conectadas con los glaciares y las corrientes de hielo en tierra firme, desempeñan un importante papel a la hora de evitar que el hielo se desplace hacia el mar.

Aumento del nivel del mar

La ESA explica que el flujo de los glaciares ubicados tras esos diques muy probablemente se acelerarían y ello produciría un aumento del nivel del mar.

A partir de los datos recogidos por la ESA, científicos de la Universidad de Erlangen-Nürnberg, del Instituto Universitario de París y del Laboratorio de Glaciologia et Geofísica del Medio AMbiente (LGGE) de Grenoble han llegado a estas conclusiones.

Su investigación, publicada en la revista Nature Climate Chante, advierte que si lo suficiente de ellos flotando colapso plataformas de hielo, se esperaría que la tasa de pérdida de hielo interior para acelerar, causando impactos generalizados en todo el mundo.


Este descubrimiento no solo sirve para echarnos las manos a la cabeza y concienciarnos de la importancia de aplicar políticas activas que vayan mása allá de lo meramente voluntario. Además, ayudará a pronosticar la evolución de la capa de hielo de la Antártida que el calentamiento global está derritiendo.

También será de utilidad conocer esta merma significativa con el fin de estar más alertas ante una posible fractura, en cuyo caso la pérdida de hielo de la misma sería mucho más probable.

¿Cuánto hielo perderá la Antártida?

El hielo flotante que perderá la región antártica ha dejado de ser una incógnita desde que este mismo grupo de científicos ha calculado el área que cada plataforma de hielo de la Antártica puede perder sin que las partes conectadas a la tierra colapsen en el océano.

La investigación, publicada en la revista Nature, concluye que si bien algunas placas de hielo pueden verse reducidas de forma significativa sin que ello tenga un efecto inmediato sobre el resto de la plataforma, en otras el deshielo sí tendría consecuencias significativas en su conjunto.


Los autores del trabajo recuerdan que ese hielo flotante actúan como un anclaje para el área que se encuentra unido a la tierra. Es decir, evitan que se separen y acaben yendo a la deriva.

Éste es el primer estudio que ha determinado cuál es el área de apoyo para que esto no ocurra. En cifras, el estudio concluyó que en torno a un 13 por ciento de las placas de hielo antárticas tienen un bajo impacto o PSI, siglas referidas a la “placa de hielo pasiva”.

Otras tienen más riesgo de sufrir más pérdidas de hielo, como ocurre por ejemplo con las plataformas del mar de Amundsen y del Bellingshausen, con un PSI del 7 y 5 por ciento, respectivamente.

Según apunta Johannes Fürst, uno de los investigadores, la pérdida de hielo podría dispararse de tal modo que supusiera un importante aumento del nivel del mar.

Las predicciones realizadas hasta ahora sobre el ritmo del nivel del mar en las próximas décadas y siglos debería entonces reajustarse. Lógicamente, aumentando el número de metros de tierra que se comería. Así lo explica el experto:

Una vez se produzca la pérdida de hielo a través de la partición de los icebergs iremos más allá de la plataforma de hielo pasiva y se producirán cortes en la banda de seguridad.


Entonces el hielo fluirá hacia el océano y el deshielo se acelerará. Ello bien podría suponer una contribución elevada a la subida del nivel del mar que esperamos en las décadas y siglos venideros.

Más nevadas, y más deshielo

Cosas del cambio climático, aunque el calentamiento global está provocando un deshielo con consecuencias como las apuntadas, a su vez están aumentando las nevadas.

No es tan raro, en realidad. No en vano, los cambios inesperados y sus consecuencias, no menos inesperadas, son propias del cambio climático. En este caso, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Nature, conforme aumenta la temperatura media del planeta también sube la humedad y se incrementan las nevadas. Paradojas del cambio climático, ese aumento de nieve acelera el deshielo y, con ello, el nivel del mar.

Ana Isan

martes, 9 de febrero de 2016

10 rutinas de belleza ecológicas


La belleza tiene mucho que ver con el bienestar físico y psíquico e igualmente es importante que ello no suponga un impacto ambiental que afecte al equilibrio del planeta.

A la hora de cuidarnos, adoptar rutinas de belleza pensando también en el medio ambiente implica dejar de mirarnos tanto en el espejo y hacer lo posible para dejar también bien guapo al planeta.

Los siguientes diez gestos de belleza cotidianos son consejos prácticos muy sencillos de aplicar para que cuidarnos no implique descuidar el entorno. Tan solo un ejemplo de lo mucho que podemos hacer para reducir el impacto ecológico de nuestras rutinas de belleza.


1. Un peeling ecológico

Eliminar las capas superficiales de la piel de forma regular es una rutina de belleza que admite alternativas ecológicas. En lugar de optar por los típicos peelings que se comercializan, lo que implica usar envases, una alta huella de carbono por el transporte y el ciclo de vida del producto en general, hay numerosas alterativas ecológica.

Por ejemplo, sería interesante reutilizar los posos de café, moler lentejas o usar un puñadito de sal, buscando la fórmula que mejor de adapte a nuestras necesidades y zona del cuerpo. Por ejemplo, el cutis requiere una mayor suavidad que el cuerpo, al tiempo que podemos optar por unos u otros productos emolientes que además nos hidraten el cuerpo, como gel de baño de glicerina, el aceite de almendras dulces o aceite de oliva.

2. Toallitas desmaquilladoras

Acercarnos a los cero desechos supone optar por toallitas desmaquillantes lavables en lugar de los típicos discos de algodón, de un solo uso.


La diferencia puede parecernos pequeña pero es fácil entender hasta qué punto resultan polucionantes simplemente atendiendo a un par de datos: para obtener un kilo de algodón se necesita usar alrededor de 5.300 litros de agua y una mujer suele usar más de 2.000 discos de algodón cada año.

Por contra, las toallitas reutilizables, que además podemos hacerlas nosotros mismos reciclando retales de algodón, se lavan fácilmente, usando muy poca agua y permiten desmaquillar con suavidad y eficacia.


3. El desodorante

Los desodorantes en spray suponen un impacto ambiental importante. Será una compra más ecológica el desodorante sólido o en forma de crema, pues duran mucho más.


Si queremos prescindir de la composición química, también tenemos la opción de utilizar la tradicional piedra de alumbre, también muy durable y completamente natural.

4. Champús sólidos

A la hora de optar por un champú ecológico, la cuestión de la composición sintética es un importante factor a tener en cuenta. Sortearlo significa, lógicamente, optar por fórmulas orgánicas o, yendo más lejos todavía, apuntándonos a la moda del no poo.

En este punto, sería interesante elegir champús sólidos, es decir, con forma de jabón tradicional y fabricado con ingredientes bio. Se trata de una opción sostenible y saludable.

5. Geles y jabones naturales

Los geles o jabones de baño pueden ser ecológicos en cuanto a composición y envases. Optemos por pastillas de jabón con certificación bio y evitaremos comprar envases plásticos o aprovechemos los envases eco que comercializan para ir rellenándolos.

6. Depilación facial y corporal

Rasurarse o depilarse puede suponer un importante impacto ambiental. Evitarlo, obviamente, implica dejar que el vello crezca a su libre albedrío, una opción que no siempre es la deseada.


Minimizar ese impacto ambiental será tan fácil como prescindir de las maquinillas desechables y de los kits de un solo uso, sobre todo cuando son mono dosis o incluyen pequeñas cantidades.


7. Productos bio multiusos

En lugar de tener un sinfín de productos de belleza, minimicemos. Ir a lo práctico significa, por ejemplo, sacarle todo el partido a ingredientes tan versátiles como el aceite de oliva, aceite de argán, aceite de coco.

8. Fórmulas caseras

Hacernos fórmulas caseras es otra manera de practicar la belleza verde. Si además utilizamos productos organicos, procedentes de la agricultura ecológica, pongamos por caso, todavía mejor.


Podremos improvisar mascarillas de belleza o cosméticos en general con alimentos tan comunes como el limón u otros cítricos, hortalizas, aceite de oliva, aceite de almendras dulces u otros aceites vegetales y vinagre blanco.

9. Reutilizar y reciclar

Además de minimizar, es importante saber reutilizar y reciclar los cosméticos. Aprender trucos al respecto ayuda mucho y nos da ideas para ser creativos e inventar nuestras propias soluciones. Entre otros, añadir una gotita de aceite a la máscara de pestañas reseca es mano de santo. O podemos convertir en polvo las máscaras de pestañas que se han roto y aplicarlas mediante brocha y añadir unas gotas de quitaesmalte al pintauñas que quedó reseco lo devolverá a la vida.

Antes de tirarlos es importante detenerse y pensar si podrían tener una segunda vida. Descubrirás que pocas veces deben acabar en la basura.

10. La belleza más natural

Replantearnos la manera de usar la cosmética es nuestro último eco-consejo. No se trata de ir siempre con la cara lavada, sin más, pero sí podríamos intentar taparnos menos con los cosméticos, y potenciar nuestros rasgos y un efecto más natural.


No en vano, la belleza verde no es solo optar por cosméticos bio que además tengan un mínimo impacto ambiental. También se trata de una filosofía de vida que apuesta por lo natural, por mostrarse tal cuál somos sin renunciar a vernos más guapos y guapas con el uso de la cosmética. Más allá de las propuestas tradicionales, que no dejan de ser un producto de laboratorio, hay todo un mundo de posibilidades que podemos rescatar del pasado o inventar para el futuro.

Ana Isan

viernes, 18 de septiembre de 2015

Cinco gestos de un jardinero eco responsable



La jardinería eco responsable es mucho más que el mero hecho de utilizar productos ecológicos a la hora de cuidar nuestra plantas, sean ornamentales o comestibles. Tampoco consiste en tener conciencia ambiental en los típicos aspectos relacionados con un uso eficiente del agua de riego o con la fabricación de compost para abonar las plantas.

Sí, todos y cada uno de esos gestos son verdes. De ello no hay duda, pero únicamente cuando se llevan a cabo de forma coordinada y coherente se puede hablar de una jardinería responsable a nivel ambiental.

En este post enumeramos y explicamos brevemente cincos gestos que todo jardinero eco-responsable debe introducir como buenas prácticas. Son consejos eco amigables que engloban trucos de uso habitual, así como actitudes y formas de actuar que demuestran su sensibilidad ambiental.

Porque el cuidado natural de las plantas es una manera de fomentar la biodiversidad haciendo un uso eficiente de los recursos y, en el caso de los huertos urbanos, además obteniendo una fuente de alimentación saludable para su venta o para autoconsumo.
Compostar y riego mínimo necesario

El compostaje es una práctica muy extendida entre jardineros ambientalmente responsables, pero también la llevan a cabo aquellos que desean ahorrar en fertilizantes comerciales sin renunciar a un buen cuidado de las plantas. Los jardineros eco responsables compostan como parte de una estrategia de jardinería sostenible, una prioridad independiente de la necesidad de ahorro económico.



Las compostadoras son fáciles de hacer en casa, pero su popularización ha venido de la mano de la venta de kits fáciles de utilizar a precios accesibles. En cualquier caso, hacerlo es positivo para el entorno, para conseguir alimentos sin componentes químicos y también con el fin de reducir los desechos orgánicos.

El riego eficiente es otro gesto esencial que debe cumplir a raja tabla todo eco jardinero. Conseguirlo significa muy distintas cosas, desde utilizar material reciclado (botellas enterradas boca abajo para hacer un eficaz riego por goteo) hasta reciclar el agua o diseñar el jardín o huerto y la disposición de las plantas buscando un resultado óptimo.


El reciclaje no orgánico también puede ser de gran ayuda para realizar labores propias de jardinería. Las posibilidades son casi infinitas. Podemos hacer un semillero utilizando materiales reciclados, desde vasitos de yogur hasta meternos en pequeñas obras de bricolaje. Por ejemplo, utilizando una ventaja vieja para crear una especie de pequeño invernadero sumando unos tablones laterales para así poder abrirla y cerrarla según convenga para protegerlas del frío o para que les dé el sol, pongamos por caso.



Crear jardineras con viejas bañeras o, si se tercia, con un piano ya deshaucidado o, para no complicarnos tanto la vida, convertir nuestras viejas botas de agua en divertidas macetas. También podemos sacarles mucho partido a las garrafas y botellas de agua a la hora de diseñar un jardín vertical.

Protección del suelo

La protección de la tierra es otra maneras de reciclar materia orgánica que aporta múltiples beneficios. Y es que al poner sobre el suelo paja, corteza, serrín, cartón, papel, restos de podas, césped cortado u otro tipo de acolchado atraemos biodiversidad, protegemos el suelo de las radiaciones solares y beneficiamos a las plantas.

Siempre que esté recomendado hacerlo, un jardinero eco responsable debería optar por ello. Habida cuenta de las posibilidades que existen a la hora de elegir un determinado tipo de acolchado o mulching, lo cierto es que no hay excusa para no ponerse manos a la obra.


Uso de pesticidas bio

La utilización de insecticidas naturales es otro de los grandes desafíos a los que ha de enfrentarse un jardinero eco responsable. Por suerte, la Naturaleza nos regala productos como el aceite de Neem, un pesticida natural que a su vez actúa como fertilizante.

Pero no solo de Neem vive el jardín ecológico. Son muchas las opciones que tenemos para . Eso sí, resulta complicado dar con la solución idónea para cada caso. No existen fórmulas universales ni estándares que resulten infalibles.

La jardinería ecológica se basa en metodologías y buenas prácticas, pero la solución solo se alcanza cuando se cuenta con la suficiente experiencia in situ. De algún modo, el jardinero verde es una suerte de artista, que aúna teoría, práctica y sensibilidad ambiental para encontrar soluciones que consiguen hacer compatible la explotación agrícola o la jardinería ornamental para el logro de un respeto ambiental beneficioso para el entorno.

¿La cuadratura del círculo? No, simplemente una vuelta a los orígenes aplicando conocimientos de todo tipo, ancestrales e innovadores. Siempre que sirvan a nuestro objetivo, serán bienvenidos. En este sentido, la jardinería ecológica es mucho más creativa que la convencional.



Fomento de la biodiversidad

¿Pero, cómo saber si estamos haciendo las cosas bien? Dejemos que sean los bioindicadores quienes nos pongan la nota. El resultado será sobresaliente si la biodiversidad se deja sentir en el ecosistema que hemos creado.

Un ecosistema en equilibrio será, además, más difícil de alterar por plagas. Salvo excepciones, él mismo se autoregulará. Sobre todo, habrá polinizadores, pequeños reptiles, pájaros e insectos benéficos para el entorno y las plantas tendrán un desarrollo positivo.

Por contra, no nos libraremos del suspenso si la biodiversidad brilla por su ausencia o, todavía peor, hace mutis por el foro. Si en nuestra zona hay erizos silvestres y visitan nuestro jardín por las noches, dándose unos paseitos la mar de simpáticos, muy probablemente estamos haciéndolo bien, pues significa que puede entrar en él sin problemas y que la biodiversidad le sirve de alimento.

Ana Isan

miércoles, 5 de agosto de 2015

Ambientadores caseros: la opción natural para aromatizar


Todos sabemos lo agradable que resulta llegar a casa y ser recibidos por un aroma limpio y delicioso. Tanto en los hogares como en los coches u oficinas, es posible que el olor a tabaco y a comida nos haga necesitar un buen ambientador. Sin embargo, para ello no es necesario llenar nuestra casa de tóxicos ni contribuir a agrandar el agujero de la capa de ozono con químicos y aerosoles. Tampoco tenemos que plantearnos un desembolso adicional para conseguir ese olor agradable. Es muy sencillo elaborar ambientadores ecológicos a partir de elementos naturales que tenemos en casa o podemos adquirir fácilmente.


Los aromatizantes o perfumadores que venden en los comercios están asociados generalmente con olores naturales, como limón o lavanda, pero esto no suele ser cierto, pues en realidad nos están impregnando el ambiente de tóxicos y químicos perjudiciales para nuestra salud y la de nuestras mascotas. Utilizar los ambientadores artificiales nos hace estar inhalando sustancias tóxicas permanentemente. Son especialmente perjudiciales para personas asmáticas, alérgicas, niños o mujeres embarazadas…

Hay muchas opciones para fabricar un ambientador casero. Se trata de una solución barata y personalizada. Ponte manos a la obra y diviértete creando perfumadores de todas clases y aromas. Elige los que más te gusten: canela, lavanda, limón, frutas, fragancias naturales… y usa uno u otro según las ocasiones especiales que vayas a celebrar. Quizá para una cena romántica, te apetece más ambientar con rosas y para una comida con tus padres, te decides por la canela. ¡No hay límites a la imaginación!


Con spray

Una manera sencilla y rápida de dar a la casa un aroma limpio y natural son es mediante el uso de pulverizadores, como esos que tenemos para humedecer el cabello. Para esta opción, sólo tienes que elegir el elemento del que quieras dar aroma, mezclarlo con agua y verterlo dentro del recipiente pulverizador. Podrás después rociar con él las habitaciones, alfombras, cojines o sábanas, obteniendo un aroma fresco y agradable.



Te recomendamos la solución con hierbabuena o menta, un olor de la naturaleza perfecto para el verano, porque además, ahuyentará a los mosquitos y demás insectos.

También es muy agradable el ambientador con spray a base de cítricos, sólo tendrás que hervir unos minutos la cáscara de un limón o una naranja y dejar enfriar.

Otra cosa que puedes hacer es agregar al agua fría un poquito de suavizante del que usas para el lavado de la ropa. Conseguirás una mezcla perfecta para los textiles.

Igualmente, puedes añadir al agua unas gotas del aceite esencial que más te guste, creando tu propia aromaterapia. Opcionalmente, es posible añadir un poco de alcohol de 96 grados. Los aceites esenciales los tienes en muy diferentes olores. Algunos ejemplos son jazmín, hinojo, mandarina roja, manzanilla, orégano, alcanfor, coco, melisa o pomelo dulce.




La simpleza de lo natural

Hay elementos que van a absorber los malos olores dando como resultado una fragancia natural. Prueba las hojas de hierbabuena dentro de saquitos o bolsas de algodón que puedes distribuir por la casa y distribuir dentro de los armarios. Otras opciones son los clavos o la canela en rama.


Además, si eres fan de los aromas campestres en casa, prueba con plantas como romero, lilas, ramitas de pino o cedro, o cualquier otra planta aromática.


También los granos de café en un bol con algo de agua son ideales para eliminar el olor a tabaco. Una opción que no falla, perfecta para la cocina es el clavo, especia aromática por excelencia. Sólo tienes que coger una naranja pequeña y clavar en ella varios clavos ¡Verás qué bien huele y cómo se neutraliza los olores malos!



Velas aromáticas

Si te gusta el ambiente íntimo y místico que proporcionan las velas, confecciona tú mismo velas caseras con las esencias que más te gusten. Únicamente necesitas cera natural, algún aceite oloroso (o algo para crear tu propia esencia, como el limón) y una mecha para velas o similar que te permita encenderla. Se hace al baño maría y, una vez derretida, casi líquida, y mezclada con el aceite elegido, la metemos en un molde para dejarla secar. ¡Con un kilo de cera podemos hacer muchísimas combinaciones de diferentes aromas! Para pasar una tarde entretenida y garantizarse meses de buenos olores.



Ambientadores en tarro

Para este tipo de ambientador, necesitarás unos tarros de cristal de esos que no sabemos cómo usar una vez acabados, como los de mermelada. Intenta que su tapa sea metálica o de plástico y haz unos agujeros sobre la misma con una taladradora. Una vez hecho, sólo tienes que rellenar el tarro de los aromas que más te gusten.




Elige elementos naturales, combinando especias (como la pimienta, el clavo o canela), frutas (como limón o naranja), plantas o árboles (romero o pino) y esencias en aceite (como la vainilla). Hiérvelo todo en una olla con agua y a continuación vierte la mezcla en el tarro con su tapa agujereada. Durante unos días, perfumará maravillosamente la estancia de la casa en la que lo ubiques.


Para el coche

No es agradable coger el coche y que éste huela a gasolina, a tabaco o a cerrado, pero tampoco tenemos por qué respirar continuamente químicos durante los viajes. Los saquitos de algodón mencionados anteriormente con elementos aromáticos en su interior son muy efectivos. Coloca 5 ó 6 por el automóvil para preservar su fragancia con clavos, romero o canela.



Además, puedes fabricar tú mismo uno de esos aromatizantes que se cuelgan sobre el espejo. Sólo recorta tu forma preferida en un cartón (el escudo de tu equipo de fútbol, una flor o una estrella), y recúbrelo con una tela bonita. Encima de esta tela, añadiremos el aceite esencial que más nos guste (unas gotas, no demasiadas) y haremos un agujero en la parte superior sobre el que colocar el hilo que lo hará atarse al espejo y quedar colgante. El aroma puede durar hasta un mes.

Con estos sencillos trucos, tu hogar, oficina o automóvil tendrá siempre un olor natural y fresco y, además, estaremos garantizando un buen cuidado al medio ambiente y un ambiente idóneo y libre de químicos para nuestra salud.


Fuente  Ecología Verde

viernes, 31 de julio de 2015

Los delfines, trágicas víctimas de la basura oceánica



Delfines desorientados, varados y agonizantes en la orilla de la playa. O quizá arrastrados por las olas tras morir o perder la cabeza, vomitados por el mar, cual náufragos de un mar cada vez más contaminado que los envenena poco a poco…

Es una imagen habitual a nivel mediático. Ocurre a menudo, y también demasiado a menudo se desconocen las causas que provocaron sus tristes y extraños finales, cuando a simple vista parecen ejemplares sanos.

La basura oceánica podría estar detrás de muchas de estas incógnitas. De hecho, está afectando de un modo terrible a los delfines, según concluye un nuevo estudio publicado en la revista Environmental Science and Technology, en el que se señala el daño que provocan tóxicos presentes en esta basura, como los omnipresentes retardantes de llama.


Retardantes de llama en sus cerebros

En efecto, este tipo de contaminación humana que lleva décadas enrareciendo el hábitat marino ha llegado a alojarse en el cerebro de los delfines y, de acuerdo con el estudio, podría estar provocándoles importantes daños neurológicos.



Como es sabido, la polución química entraña riesgos para la salud, entre otros daños neurológicos irreversibles y, como era de esperar, los delfines ni mucho menos son una excepción.
Si ya vimos las nefastas consecuencias de la química agrícola en los delfines, ahora nos desayunamos con los inquietantes resultados de este nuevo trabajo trabajo, obtenidos tras analizar muestreas de 26 delfines de cinco especies distintas del Mar de Alborán.
En él se señala con claridad que los retardantes de llama, sustancias químicas presentes en buena parte de la basura que arrojamos al mar, han acabado afectando a los delfines a nivel cerebral.

Este componente químico se están acumulando en el cerebro de los cetáceos de un modo peligroso que todavía no han podido analizar en profundidad. Por lo pronto, se ha detectado una anómala concentración de estos contaminantes, muy persistentes en el medio ambiente, bioacumulativos, así como otras moléculas similares, esta vez de origen natural, generados por algas y esponjas.

El trabajo, que forma parte de la tesis doctoral que el investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua Enrique Barón, se centra en el impacto ambiental de los nuevos retardantes de llama, en el que también han colaborado otras instituciones, como el grupo CIRCE (Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos), el Centro de Recuperación de Especies Marinas Amenazadas (CREMA) o la Universidad de Hohenheim (Alemania).

Problemas de reproducción

En un estudio llevado a cabo por la Sociedad Zoológica de Londres con marsopas en un puerto británico se observó que la contaminación química industrial estaba afecando a su capacidad reproductiva.

En concreto, se señalaron como perjudiciales los bifenilos policlorados o PCB, sustancias que se acumulan en el cuerpo en forma de grasa, con lo que pueden permanecer en el cuerpo del animal durante toda su vida.



Al margen de que esos productos químicos se hubieran prohibido hace más de 30 años, siguen en el cuerpo de los animales, ya que los productos químicos pueden ser transmitidos de la madre a la descendencia.

Sorprendentemente, los investigadores descubrieron que el 20 por ciento de las marsopas habían sufrido un aborto involuntario recientemente y un 16,5 por ciento tenía tumores o infecciones en el órgano reproductivo, posible causa de sus problemas para concebir.


El problema de las mareas rojas

No solo la basura marina y, en especial, los contaminantes químicos amenazan la vida de estos cetáceos. También lo hace el ácido domoico en las playas de California y otras regiones, como la costa de Chile.

A los rescatistas que han ayudado a animales varados o enfermos les preocupa en especial el envenenamiento por ácido domoico, una neurotoxina que se produce por la marea roja, con el agravante de que ésta se produce con mayora frecuencia a consecuencia del cambio climático y de una mayor acidificación de las aguas.



La toxina llega a la fauna a través de la cadena trófica, desde los peces y moluscos a sus depredadores, como los leones marinos, ballenas y delfines. Al comer fauna contaminada afecta a su sistema nervioso y acaban muriendo entre convulsiones.

Los expertos advierten que el problema cada vez es más común. La suma de estas neurotoxinas que provoca el calentamiento global y los contaminantes químicos procedentes de la basura oceánica pueden acaban por reducir su esperanza de vida de un modo drástico.

Buscar la presencia de ésta u otras toxinas en los animales que aparecen varados en las costas es una interesante manera de estudiar el papel que cumplen a la hora de decidir sus trágicos destinos. A pesar de que todavía queda mucho por conocer al respecto, hacer pruebas a los animales que se encuentran muertos se ha convertido en una prioridad en las autopsias practicadas.





Tanto para dilucidar tanto una posible causa de muerte como un precio desorden a nivel cerebral o de otro tipo que, finalmente, habría llevado a ésta. Por que, al margen de cuál sea la toxina que pudiera encontrarse, parece claro que la polución humana está acabando con estos animales y, en general, perjudicando gravemente a la flora y fauna marina.

Y, como dice la sabiduría popular, cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar. La razón es simple. Nos la explica la veterinaria estadounidense Frances Gulland cuando afirma que “cualquier impacto en la vida marina, a la larga, se hará extensivo a los seres humanos”. Más claro (u oscuro, según se mire), imposible.


martes, 28 de julio de 2015

¿Por qué apostar por la agricultura ecológica?


La agricultura tradicional es una de las actividades del ser humano que más contamina al Planeta, por los pesticidas y tóxicos que utiliza, por su desmedido gasto de agua, por la contaminación que genera, etc. A raíz de saberse el tremendo impacto que esta práctica hace en el medio ambiente, nació una alternativa más sostenible: la llamada agricultura ecológica.


Este tipo de agricultura propone el uso de técnicas menos dañinas con el entorno, partiendo por una mayor consideración en los suelos, en los que se busca menos erosión que la que hace la agricultura tradicional. El suelo es uno de los grandes maltratados en el cultivo. Además, la ecológica, propone planificar un sistema de rotación de cultivos que preserva la calidad del suelo (y también mejora la de los alimentos).

Pero sin duda, uno de los grandes beneficios que propone la agricultura ecológica es la eliminación de fertilizantes y químicos que dañan al medio ambiente en el agua, suelo y aire durante el cultivo. Así, se usan para cultivar técnicas con iguales resultados, pero que evitan el uso de químicos. Además de contaminar menos al planeta y ser esta práctica más sostenible, la eliminación de fertilizantes y elementos no naturales hace que la calidad de los alimentos sea mucho mejor. Obtendremos frutos con mejor sabor, más naturales y con más nutrientes, porque el proceso es más respetuoso con sus proteínas y vitaminas. Si alguna vez has cultivado tú mismo hortalizas o frutas en tu huerto usando sólo técnicas naturales (o los has probado), podrás recordar cómo su sabor es más intenso y el producto final, mucho más sano.



Además, cuando uno piensa en promover la agricultura ecológica, tiene que intentar consumir productos cultivados usando menos energía, ya que la agricultura tradicional utiliza muchísima.

Otra de las ventajas es que favorece la biodiversidad: en entorno puede interactuar naturalmente sobre el suelo. Uno de los factores que más dañan al suelo y al planeta en general es la eliminación de insectos con métodos abrasivos. Aunque la agricultura ecológica es más cara de producir (razón por la cual los alimentos obtenidos suelen venderse a precio mayor), también comporta unos beneficios de tipo social, al crear más empleo por tener que emplear más mano de obra.


¿Por qué no la agricultura tradicional no es ecológica? Para abaratar costes. Usando determinados fertilizantes o cultivando sin un estudio previo que preserve la calidad el suelo, obtenernos más productos por menos coste. Una vez más la ecología sale mal parada en detrimento de los intereses económicos. Sin embargo, el consumidor tiene en su mano comenzar a minimizar el uso de la agricultura contaminante, rechazando todo o parte de lo que venga de ella. Además de estar contribuyendo a un menor deterioro del medio ambiente, la calidad y el sabor de los alimentos que tengas en tu casa recompensarán seguramente los euros de más invertidos.


Así pues, si quieres empezar a consumir productos que vienen de la agricultura ecológica, puedes empezar integrando estas prácticas en tu vida cotidiana:

Cultivo propio

Si tienes un espacio adecuado en tu terraza o jardín, cultiva tus propias hortalizas o verduras.
Hay muchísimas cosas que puedes plantar y que darán como resultado unos alimentos más naturales y personales. Muchas de las cosas que comemos no son caras de producir y son aptas para plantar por principiantes. Haz de tu huerto tu “niño bonito” y sorprende a todos con productos naturales, llenos de proteínas y con gran calidad. Recuerda que los abonos naturales y el conocido compost que puedes confeccionar tú mismo/a serán tus grandes aliados en esta bonita práctica.



Escoge productos certificados

Afortunadamente, la agricultura ecológica es una opción escogida cada vez por más personas y puedes encontrar sus productos en supermercados, en cooperativas, etcétera. Asegúrate de elegir siempre productos certificados, nacidos de cultivos respetuosos con la tierra, el campo, en los que no se haya usado pesticidas y abonos artificiales y que se hayan cultivado minimizando el uso de agua. Además, estos productos no tienen que usar nada de conservantes ni colorantes, son alimentos totalmente naturales. La etiqueta ecológica te ayudará a reconocerlos.

Productos locales

Antes de comprar, elige productos locales y regionales. Es decir, estarás mirando más por el medio ambiente escogiendo un tomate cultivado en tu zona que en otro país, ya que las emisiones de dióxido de carbono emitido cuando exportamos o importamos alimentos es también uno de los grandes azotes del planeta.
Productos ecológicos en tu barrio

Explora tu zona y conoce todos los lugares donde venden productos cultivados ecológicamente. La calidad alimenticia de tu núcleo familiar se verá incrementada notablemente. Compara precios y así podrás llevarte a casa los mejores alimentos por menos dinero. La diferencia económica estará justificada por el sabor y la posibilidad de comer más sano y natural. Cultivando tu mismo y escogiendo los mejores comercios, no tiene por qué haber una diferencia de precio tan grande respecto a los productos tradicionales. Mucha gente ni siquiera los toma como opción por considerarlos mucho más caro y eso no siempre es así. Un consejo que te damos es visitar mercadillos donde puedes obtener muchos sabrosos productos por poco dinero. En las grandes ciudades españolas se celebran una vez a la semana varios mercadillos ecológicos que ofrecen alimentos ecológicos de todo tipo.

Una caja de verduras y hortalizas variadas por temporada de 5 kilos la puedes encontrar por 10-15 euros, e incluso menos, en estos mercadillos.


Además, la agricultura ecológica no comporta únicamente las verduras y hortalizas. Existen muchísimos alimentos ecológicos a incorporar a nuestra dieta: huevos, harinas, embutidos, chocolate, cereales, pan, miel, quesos, e incluso cosméticos.


Empieza a consumir ecológico. Tu salud, tu bienestar y la ecología te lo acabarán agradeciendo.

Fuente: Ecología Verde