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viernes, 4 de noviembre de 2016

Las ballenas seguirán sin protección en el Atlántico




Más que afirmar que las ballenas son unas incomprendidas, habría que decir que hay decisiones incomprensibles. Al menos, desde el punto de vista de la tan necesaria protección a especies tan castigadas y amenazadas como son los grandes animales marinos, en particular las ballenas.

Una noticia triste, -una “no noticia”, en realidad-, es la que motiva este post. No tanto por frustrar expectativas creadas, sino por constatar, una vez más, que siguen sin correr buenos tiempos para la defensa de los derechos de los animales.

Como hemos sabido recientemente, la Comisión Ballenera Internacional (CBI) ha rechazado, una vez más, crear un santuario ballenero en el Atlántico Sur. Se trata de la segunda negativa en cuatro años a una propuesta por parte de Argentina, Brasil y Uruguay, entre otros países del hemisferio sur.


Se presentó por primera vez en 2001 y desde entonces ha sido sistemáticamente rechazada en los sucesivos congresos de la CBI. ¿Pero, qué ocurre, por qué se rechaza su creación? ¿Acaso estos países no quieren promover su conservación, la biodiversidad marina y un largo etcétera de ventajas ecológicas…?

Los intereses comerciales están detrás de sus negativas, como veremos. Básicamente, aprobar la propuesta significaría protegerlas de sí mismos, curiosa contradicción que demuestra, por enésima vez también, que todavía queda mucho por mejorar. En suma, no es ningún secreto que la caza de ballenas motiva su permanente, taxativo y, por ahora, inamovible no.

Países del no, países cazadores

Como era de esperar, Japón se ha opuesto, secundada por Noruega e Islandia, todos ellos países que cazan ballenas. Los 38 votos a favor y 24 en contra no permitieron llegar al 75 por ciento de los votos emitidos, necesarios para ser adoptada. Fue así como se bloqueó la propuesta, tras una votación cuyos resultados eran previsibles.


El sí se hubiera producido contra todo pronóstico. Hubiera sido más que una sorpresa, un milagro, habida cuenta de las fuerzas que juegan a favor y en contra de forma tradicional en la reunión de la CIB, que este año celebraba su 66 edición en Portoroz, Eslovenia.

Países del sí, países respetuosos

“La moción ha fracasado”, dijo tras el recuento de votos Simon Brockington, de la secretaría de la CBI. Un fracaso que lamentaban especialmente activistas y países favorables a su creación. Unos y otros tienen un mismo fin: proteger a las ballenas, si bien las razones son diferentes, pero a la vez compatibles.

Los activistas lo tienen claro. Asociaciones como Greenpeace, WWF o SOS Mata Atlântica son favorables a un santuario para su preservación. Se trata, básicamente, de evitar su extinción. No en vano, la extinción masiva de los grandes animales marinos requiere actuaciones de forma urgente si se quiere detener la cuenta atrás.


La negativa del CBI ha sido entendida como contraria a la opinión pública y a la voluntad de la mayoría de países. En palabras de John Frizell, de Greenpeace. “A pesar de que la opinión mayoritaria es que un santuario es la mejor forma de proteger a las ballenas, una vez más nos hemos sentido frustrados en la reunión de la CBI”, dijo.

Por su parte, los países que presentaron la moción encuentran en las ballenas salvajes una oportunidad de oro para ganar dinero. Sin molestarlas, sencillamente mediante avistamientos que permitan disfrutar de une espectáculo sin igual. Es decir, convierten la vida en libertad de las ballenas en un reclamo turístico.

Por otra parte, hay países que combinan ambas actividades. Islandia es uno de ellos. A pesar de que cazan ballenas, este tipo de turismo también va viento en popa. En la votación, sin embargo, ha pesado más el interés ligado a su caza.


Así pues, del mismo modo que los países que practican la caza se opusieron, quienes presentaron la propuesta, incluyendo Gabón y Sudáfrica tienen intereses relacionados con las inversiones turísticas que promocionan al avistamiento de ballenas. Se trata de un negocio millonario que además promueve la conservación de las ballenas.

Para hacernos una idea del dinero que mueve este sector, el avistamiento de ballenas genera alrededor de 2.000 millones de dólares anuales, al tiempo que genera unos 13.000 puestos de trabajo en el mundo.

La explotación de las ballenas

La propuesta quería crear un santuario de 20 millones de kilómetros cuadrados, en el que pudieran protegerse a ballenas en peligro de extinción. Una extinción propiciada, cómo no, por la caza masiva. Una práctica que se lleva a cabo desde hace décadas para la explotación de su carne y grasa.


La ubicación del todavía utópico santuario en el Atlántico Sur tiene un por qué. De acuerdo con los activistas, un 71 por ciento de los tres millones de ballenas cazadas entre 1900 y 1999 sucumbieron en aguas del hemisferio sur, en especial ballenas jorobadas, enanas, azules, ballenas de aleta y cachalotes. Es decir, se las intenta proteger en el lugar crítico para su caza.

Con el fin de propiciar su recuperación, la creación de un área protegida buscaba promover “la biodiversidad, la conservación y la utilización no letal de los recursos balleneros en el océano Atlántico Sur”, según reza el documento de la propuesta.

A su favor, la prohibición mundial impuesta hace tres décadas, que impedía la caza comercial, si bien las excepciones han acabado siendo un coladero que no han dejado de usar países como Japón, Noruega e Islandia. Por ejemplo, se practican las llamadas cazas con “fines científicos” o cazas comerciales “excepcionales” de un modo abusivo y, según denuncian las ONGs, en ocasiones también fraudulento.

Recordemos, por ejemplo, el veredicto de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, cuando determinó en 2014 que el país nipón había abusado del pretendido fin científico de sus capturas, con un total de 16.235 ballenas cazadas desde 1985. Otras cifras relativas a otros conceptos también cantan, y eso que son las oficiales, por lo que la realidad probablemente las dispararía.

En el mismo periodo se han cazado 24.381 ballenas por intereses comerciales y las capturas con licencia de caza aborigen de subsistencia está en 10.139 capturas. Un ritmo que la naturaleza no puede aguantar. Al final, será la extinción la que ponga fin a la caza, como ocurrió con los mamuts y con tantos otros animales, víctimas del hombre a lo largo de la historia.

Ana Isan

martes, 4 de octubre de 2016

La CONANP lista para atender enmallamientos de ballenas

Salvar a grandes ballenas como la jorobada (Megaptera novaeangliae), gris (Eschrichtius robutus) o azul (Balaenoptera musculus), atrapadas en una red, no es cosa sencilla, incluso puede provocar la muerte a personas que no tengan el equipo adecuado ni estén capacitadas para brindarle ayuda, ya que es un animal sumamente grande y fuerte que se encuentra bajo una severa condición de estrés.

Para atender estos eventos, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, (CONANP), cuenta con un Protocolo para la atención de ballenas enmalladas y se encuentra lista ante la próxima llegada de ejemplares, a partir de noviembre, a distintas Áreas Naturales Protegidas en los estados de Baja California, Baja California Sur, Colima, Nayarit, Jalisco, Sinaloa y Oaxaca.

El Protocolo para la atención de ballenas enmalladas fue elaborado con base en las directrices establecidas por la Red Global de Respuesta a Enmallamientos de Grandes Ballenas, organismo de la Comisión Ballenera Internacional.

La Comisión, forma parte de la Red Nacional de Asistencia a Ballenas Enmalladas (RABEN), que tiene como objetivo contribuir a la conservación de las poblaciones de grandes ballenas, sin poner en riesgo la vida de las personas.

Esta Red se ha consolidado con equipo y capacitación permanente de la CONANP, en el marco del Programa de Conservación de Especies en Riesgo (PROCER).

Lo que inició con el esfuerzo de una organización civil, preocupada por la conservación de estos grandes cetáceos, hoy en día, constituye una de las redes más exitosas en materia de ballenas enmalladas.

A la fecha RABEN ha atendido un total de 73 ballenas enmalladas, de las cuales el 40% fueron liberadas, el 32% son enmallamientos no confirmados o no era necesario liberarlas ya que no representaba un riesgo para la vida de la ballena. El resto no pudieron ser liberadas debido a causas como condiciones climáticas, ocanográficas, comportamiento de la ballena, distancia de la cosa, entre otros ó se encontraron ballenas muertas.

La RABEN está conformada también por la Secretaría de Marina Armada de México, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), las Capitanías de Puerto y/o la Administración Portuaria Integral, autoridades ambientales estatales y municipales, así como por prestadores de servicios turísticos de observación de ballenas, organizaciones de la sociedad civil e instituciones de investigación y de Educación Superior.

Actualmente, a todo lo largo del Pacífico Mexicano y Golfo de California cuenta con 15 grupos regionales a los que se proporcionan herramientas y equipo de protección personal a través del Programa para la Conservación de Especies en Riesgo. 

Los enmallamientos suceden en las redes, ya sea fijas o a la deriva, que no sólo hieren a los animales sino que les impiden moverse y muchas veces les causan la muerte por asfixia, trauma o inanición.

En la aplicación del Protocolo, es importante considerar que las ballenas enmalladas no saben que las quieren ayudar.

Entre las reglas básicas se establece que los rescates nunca se efectúan dentro del agua y sólo los integrantes de la Red son los únicos autorizados para llevar a cabo las acciones para el desenmallamiento de grandes ballenas, quienes deberán capacitarse continuamente y contar con las herramientas, utensilios y equipo de seguridad personal necesarios para llevar a cabo esta labor.

Para conocer el Protocolo visita:

http://www.gob.mx/conanp/documentos/protocolo-para-la-atencion-de-enmallamientos-de-grandes-ballenas, también puedes consultar el sitio web de la RABEN para mayor información sobre este y otros temas, así como para localizar los Grupo RABEN www.rabenmexico.org

El pasado 26 de septiembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación el aviso para dar a conocer la temporada 2016-2017 para llevar a cabo actividades de observación de ballenas.

I. Baja California:

a) Bahía de Todos Santos, del 15 de diciembre de 2016 al 15 de mayo de 2017.

b) Reserva de la Biosfera Complejo Lagunar Ojo de Liebre en Laguna Manuela y Laguna Guerrero Negro, del 15 de diciembre de 2016 al 15 de mayo de 2017.

II. Baja California Sur:

a) Puerto Adolfo López Mateos y Puerto San Carlos, Bahía Magdalena, Bahía Santa María e Isla Magdalena, del 1 de enero al 30 de abril de 2017.

b) Puerto Chale, Bahía Magdalena, del 1 de enero al 30 de abril de 2017.

c) Parque Nacional Bahía de Loreto, del 1 de enero al 30 de mayo de 2017.

d) Reserva de la Biosfera el Vizcaíno, Laguna Ojo de Liebre, Laguna de San Ignacio y Punta Eugenia, del 15 de diciembre de 2016 al 30 de abril de 2017.

e) Área de Protección de Flora y Fauna Cabo San Lucas, Parque Nacional Cabo Pulmo, Los Frailes-Cabo Pulmo y San José del Cabo, del 15 de diciembre de 2016 al 15 de abril de 2017.

III. Nayarit:

a) Bahía de Banderas (Con dos zonas restringidas en las cuales no se pueden realizar las actividades de observación de ballenas debido a la concentración de ballenas con crías: 1. Área comprendida por un radio de 1.5 km. de distancia alrededor del Archipiélago Islas Marietas. 2. Franja costera de 2 km. de ancho de Punta Mita hasta la desembocadura del Río Ameca), del 8 de diciembre de 2016 al 23 de marzo de 2017.

b) Compostela (Rincón de Guayabitos), del 1 de diciembre de 2016 al 23 de marzo de 2017.

c) San Blas-Isla Isabel, del 1 de diciembre de 2016 al 23 de marzo de 2017.

IV. Jalisco:

a) Bahía de Banderas (Con dos zonas restringidas en las cuales no se pueden realizar las actividades de observación de ballenas debido a la concentración de ballenas con crías: 1. Área comprendida por un radio de 1.5 km. de distancia alrededor del Archipiélago Islas Marietas. 2. Franja costera de 2 km. de ancho de Punta Mita hasta la desembocadura del Río Ameca), del 8 de diciembre de 2016 al 23 de marzo de 2017.

b) Bahía de Tenacatita, del 1 de diciembre de 2016 al 23 de marzo de 2017.

V. Sinaloa:

a) Mazatlán-Teacapan, del 8 de diciembre de 2016 al 31 de marzo de 2017.

VI. Oaxaca:

a) Puerto Ángel-Mazunte, del 15 de diciembre de 2016 al 15 de marzo de 2017.

Fuente: CONANP